articulos-cronicas sobre madrid --- libro de poesia

Primera experiencia bisexual para una chica, chica que liga con otra chica, chicas juntos para una noche de deseos.

7) Beatriz, cuatro años más tarde: chica española de veintidós años, estudiante de filología francesa. (Cómo la mejor amiga de un chico se lleva a la cama a la chica que el chico intentaba ligarse). Conversación telefónica en Madrid, un viernes por la noche.

¡Hola! ¿Qué tal?

¡Bea! ¡Qué sorpresa! Pues muy bien, ¿y tú?

Bien, un poco cansada pero bien.

¿Qué tal tu noche? 

Precisamente te llamo para contártela y también para decirte que al final hoy voy a ir a tu fiesta de crêpes.

¿Seguro?

¿Qué pasa, no quieres que vaya?

No, no es eso. 

Entonces ¿qué?  

Nada, bienvenida. Pero júrame que no me vas a fastidiar mis planes esta vez.

No te preocupes, voy a ir con mi novio.

Sí, pero ya me di cuenta ayer de que eres muy lista y que aunque vengas con tu novio, aún así puedes ligar.

No te preocupes, lo de ayer fue una experiencia aislada que no pienso repetir.

Hombre, por mí no pasa nada, haz lo que quieras con cualquier chica, ¡pero no con las que estoy intentando ligar!

Vale, no te pongas así.

Oye, al menos cuéntamelo todo. Quiero saber todos los detalles. ¿Qué pasó después con esa bonita rubia americana? Supongo que te acostaste con ella, ¿no? No me lo podía creer cuando después de calentarme para que yo le propusiera un trío contigo, me dijeras que, después de haber hablado abiertamente con ella, al final sólo quería algo contigo.

¡No fue así! Tú no te atrevías a preguntárselo, entonces hablé con ella, y bueno... se lo propuse directamente. Yo ya estaba borracha y muy cansada y no quería perder el tiempo allí en ese parque escuchando la guitarra. O pasaba algo, o me iba a dormir. Y me di cuenta de que, en el fondo, no le apetecía un trío, sino que sólo quería tema conmigo. Me sorprendió muchísimo, pero, en fin, a mí me daba igual porque quería algo con ella. Yo ya te había dicho que si estábamos los tres, tampoco quería que pasase nada entre tú y yo.

Eso no es nuevo. Ya sé que, desde hace tres años, ya no te sientes atraída por mí.

Así es. 

No pasa nada, ya tuvimos nuestras cosas en su momento y ahora está claro que somos amigos.

En fin, le pregunté que si quería con otro chico, por ejemplo con un argentino con el que me acuesto de vez en cuando, pero me dijo que no, que no quería otro chico sino sólo a mí. Entonces era obvio que me la iba a llevar a mi casa.

Y ¿qué paso?

Pues después de acompañar a sus amigas al hotel, me la lleve a mi casa.

¿Con tu hermano y tus padres allí?

Pues sí ¿y qué?

Nada, sigue...

Entonces fuimos al salón, a ver la MTV y nos preparamos unos cócteles de vodka, porque le dije que, si no estaba borracha, no podía hacer nada con ella.

¿Y?

Pues bebimos y charlamos como amigas y, de repente, ella dijo que se iba al baño. Casi se me había olvidado la razón por la cuál estaba aquí y ese comentario me hizo volver a la realidad sensual de su presencia. Le dije que vale, la espere y, cuando volvió, nos metimos en Internet para buscar algunas páginas web para inspirarnos.

¿Qué páginas?

No me acuerdo. Unas páginas americanas que ella conocía. Y salían cosas muy raras pero también fotos muy horny horny.

¿Y?

Pues estuvimos viendo posturas y ella me decía lo que le gustaba, y yo lo que me gustaba a mí. Y empezamos a jugar a spin the bottle.

¿Y eso qué es?

¿No lo sabes? Pues coges una botella y la haces girar, y si se para delante de ti, pues tienes que hacer lo que la otra persona te manda.

Ok.

Yo tuve que hacer lo que ella quería. 

¿Y qué le hiciste?

Pues me dijo que le tocara los pechos y yo se los toqué.

¿Y luego?

Pues fue su turno y le dije que me tocase las piernas, pero ella también me empezó a tocar entre las piernas.

¿Y después?

Espera... Pues, poco a poco, empezamos a acariciarnos y a hacernos dedos.

¿Suavemente?

No, también jugamos con lo que encontramos en la nevera!

¡No!

¡Sí!

¿Y? 

Pues bien, aunque las verduras estaban un poco frías. Nos tocamos mucho y con mucha energía.  

¿No les pusiste un preservativo?

No, ¿por qué? ¿Para que se calentasen?  

No, para no coger infecciones o algo; ya sabes que la agricultura biológica no esta muy desarrollada en España. Ponen tantos productos en las verduras que nunca se sabe.  

Pues no, no lo pensamos; eso sí, no nos metimos las mismas. Joder, nunca se sabe con quién ha estado ella y con quién ha salido en su tour de Europa. Porque me dijo que, aunque tenía novio en Estados Unidos, había sido un poco infiel durante este viaje.

Claro. ¿Y qué más?

Pues al final, nos quitamos toda la ropa y nos pusimos en mi cama las dos completamente desnudas. ¡Era guapísima! Un cuerpo perfecto y un trasero genial. Lo único es que sus pechos no eran muy bonitos. Ella, sin embargo, flipó con los míos, y creo que era una de las razones por las que le atraje tanto.

A mí también me encantan; tienes unos pechos muy bonitos.

Vale, vale.

¿Después?

Pues ella se puso muy caliente y gritaba cosas como “oh, that’s good, very good, yes, faster, faster” y le dije “¡joder!, please, shut up because my parents are going to hear us”. Entonces se calmó, ¡pero estaba súper caliente! Bueno, pues luego nos besamos abajo la una a la otra. 

¿Y qué tal?

Bien, nada especial. Le gustó.

¿Y a ti? ¿Te gustó cómo te beso ahí?

Pues sí. Aunque no lo hizo de una manera muy diferente a la de un chico.

¿Y al final, qué?

Bueno, pues la acaricié con mucha fuerza y explotó de placer; Por mi parte, me lo pasé muy bien y fue muy agradable, pero yo no llegué hasta el final.

¿Y luego qué?

Pues nos fuimos a fumar su marihuana a la terraza y volvimos a hablar como amigas, como si no hubiera pasado nada, y luego nos fuimos a dormir juntas. Al día siguiente, por la mañana, desayunamos con mi madre y le dije que era una compañera Erasmus que estudiaba conmigo. A mi madre le pareció muy guapa.

¿Y tu madre no sospechó nada?

¡No! Muchas veces duermen en casa amigas mías. 

¿En tu cama contigo? 

Sí, y no pasa nada, es algo normal entre dos amigas.

¿Y nunca ha pasado nada?

 Nunca. Ha sido la primera vez. Bueno, una vez con una amiga mía en Londres nos pusimos muy cachondas y, después de ir a un sex shop y de haber comprado bolas chinas, buscamos a chicos con los que acostarnos, pero como no encontramos a nadie que nos gustara, volvimos a casa para probar entre nosotras la eficacia de la sensualidad “made in China”, pero nada más.

O sea, que nunca habías tenido una experiencia bisexual. 

No.

Entonces ¿por qué esta vez sí?

Pues no sé; la tía era súper guapa y eso me excitó. Yo sabía que, si alguna vez fuera a hacer algo con una chica, tenía que ser guapísima. Y noté que yo le molaba, y por eso hice todo lo posible para que pasara algo con ella.

Incluso ponerme fuera de juego aunque hubiese sido yo quien la había traído a Madrid y sabiendo que estaba intentando ligar con ella.

¿Y qué? Yo no tengo la culpa de que ella quisiese hacerlo sólo conmigo, sin ti.

De eso no, pero tienes la culpa de haberla distraído y de haberla ofrecido una opción diferente a lo que le ofrecía yo. Habías visto que yo estaba hablando constantemente con ella y también que, cuando bailé salsa con ella, se dejaba acercar. Habría podido pasar algo.

¡Quizás! Pero yo soy muy lista y siempre consigo lo que quiero.

¡Cabrona!

No, te juro que me lo hubiera montado con los tres, pero si me dice que sólo quiere conmigo, ¿qué voy a hacer?

Pues deberías habérmelo dicho antes, para que no perdiese el tiempo como un tonto esperando a que saliese de la disco a la que la llevaste de repente a tomar algo, mientras todos estábamos en el parque. Me habría ido a casa a dormir. Me la robaste de una manera muy poco diplomática. Y yo no entendía nada, porque como eres una de mis mejores amigas, no me esperaba esto de ti. He aprendido a tener cuidado con mis amigos cuando ligo con una chica, ¡pero no con mis amigas!

Lo siento.

Bueno, no pasa nada. Tampoco era la mujer de mi vida. Es más una cuestión de forma que de fondo. En el fondo, todo bien, me alegro que vivieras una experiencia enriquecedora. En la forma, si pasa otra vez, pues por favor, juega un poco más limpio y no seas tan egoísta.

No volverá a pasar, fue una experiencia única, nada más.

Bueno, eso dices ahora, pero ya veremos.

Te lo digo en serio, a mí me gustan los hombres y sabes que en este momento, hay tres hombres en mi vida, ¿no?

¿Quiénes?

Pues mi novio de toda la vida, otro chico español y un argentino que conocí en Marbella, que hace muy bien el amor y que me gusta mucho.

Enhorabuena. ¡Que lo pases bien! 

No seas malo. Ya sabes que es algo que no puedo remediar. Tengo ganas de experimentar muchas cosas. Entonces ¿por qué no vivir lo que quiero vivir? Tarde o temprano me calmaré, me casaré y tendré hijos. Pero de momento, me toca innovar y vivir la vida a tope. 

Ok. Eso es lo que digo: que te lo pases bien. Pero no sé si volveré a presentarte a chicas guapas con las que yo quiero tener algo.

¿Tienes miedo?

Tal vez.

No te preocupes, esto no volverá a pasar. 

Ok. Bueno, pues hasta luego.

Oye.

¿Qué?

Mándame las fotos que hiciste esa noche, ¿vale? Que quiero tener un recuerdo de lo que pasó.

Vale. Te las mando ahora.

Gracias. Por mi parte, voy a intentar montar algo para ti con una de mis amigas, ya que a algunas les pareces interesante, ¿sabes?

¿De verdad?

Pues sí. Saben que casi empecé mi vida sexual contigo y que me lo pasé muy bien, así que les das un poco de morbo. A algunas les gustaría comprobar por sí mismas lo que es acostarse con un chico mayor que tiene más experiencia y que se preocupa mucho de dar placer. Porque muchas veces acaban con chicos demasiado egoístas que sólo se preocupan por su propio placer.

Bueno monta algo en tu casa cuando quieras.

Me lo voy a pensar, te debo una, ¿no?

Eso digo yo.

Vale, no te preocupes que voy a planear algo para ti. ¿Cuál de mis amigas te gusta más? 

Hummm, tal vez la morenita que estudia psicología. 

Ok, tiene novio, pero como ya os habéis enrollado en el Palacio Gaviria una vez, no será difícil. Veré lo que puedo hacer.

Muy bien, gracias.

Hasta luego. Un beso.

Ciao y suerte con los exámenes de fin de carrera.

Gracias. 

VOCES DEL DESEO : Este libro se compone de un conjunto de diálogos que mantiene Robin, un joven francés, con varias jóvenes españolas o extranjeras. La acción discurre en Madrid entre 1997 y 2003.

Estas pinceladas breves de jovenes mujeres que viven en Madrid permite al autor explorar la psicología femenina y masculina en las relaciones humanas: Nos desvela así experiencias muy personales vividas por estudiantes Erasmus asi como por jóvenes extranjeras que vinieron a Madrid para hacer prácticas o para trabajar, y que han visto su perfil psicológico, sentimental o sensual evolucionar gracias a esta estancia en la capital.

Mas info sobre el libro: libro sobre erasmus en madrid

Si quieres contactar conmigo, para mas detalles sobre el libro o cualquier otra pregunta sobre madrid, o solo coresponder en espanol conmigo y hacer un intercambio cultural y turistico, no dudes en mandarme un email a : ruben@madridculture.com

Para más informaciones sobre fiestas, vida nocturna, viajes, alojamientos, o consejos conocerte gente, intercambios de idiomas o para viajar a madrid o desde madrid, no dudes en llamarme al + 34 654 231 156 o si no contesto, mandame un email a ruben@madridculture.com (ruben@madridculture.com)






All Rights Reserved © 2003 - 2008 | R.L

Bucarest - Warsaw -Paris